Agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife desmantelaron un punto de venta de drogas en un céntrico local de ocio nocturno en la capital tinerfeña. Este servicio policial se realizó durante la madrugada del pasado sábado en un operativo integrado por seis policías, destinados en labores de Seguridad Ciudadana, y con la colaboración de dos guías y sus perros antidroga de la Unidad Canina de la UNIPOL. El propietario del local, que se encontraba en interior del citado bar, fue detenido por la posible comisión de un delito contra la Salud Pública por la distribución y venta de sustancias estupefacientes. Este individuo fue identificado como F.L.P., de 44 años de edad.En este bar de copas, ubicado en la calle Serrano de Santa Cruz de Tenerife, se encontraron casi 50 gramos de cocaína preparada para su distribución; un cheque de 5.000 euros; una cantidad de dinero en metálico que ascendía a 5.750 euros; diversas joyas; dos básculas y todo tipo de utensilios para la preparación y distribución de las dosis de cocaína. Además, también se detectaron casi cuatro gramos de marihuana.Esta actuación se produjo tras recibirse una llamada en la Sala de Radio Control de la Policía Local en la que un vecino denunciaba que por fuera del bar había un coche haciendo sonar el claxón de manera constante. Al llegar los policías no detectan ese vehículo y deciden entrar en el local percatándose que junto a la barra hay una zona habilitada para el consumo de cocaína, que incluso tiene una pequeña cortina. Además, en ese instante dos personas sales de ese espacio con síntomas evidentes de haber consumido esa sustancia estupefaciente.Ante este panorama los agentes ordenan para la música del local y proceder a la identificación de la docena de personas que se encuentran en su interior. En ese momento el propietario del local, que luego fue detenido, trató de deshacerse de un estuche de gafas en cuyo interior se descubrieron tres bolsitas con cocaína. Los policías solicitaron refuerzos y la presencia de la Unidad Canina de la UNIPOL y procedieron a un registro mucho más minucioso del local señalando los puntos donde estaba la droga.Una vez que se procedió a la detención del propietario se desalojó el local y después fue precintado por la Policía Local para que la autoridad judicial determine los pasos a seguir. El detenido fue trasladado hasta un centro de salud y posteriormente a las dependencias policiales, donde se tramitaron las diligencias habituales en estos casos, quedando el individuo a disposición judicial.